Mi héroe se difumina.

Recuerda la fecha y la hora exacta en que llegó prácticamente corriendo para verme por primera vez, imagino que sus ojos brillaron de la misma manera en que brillan cada vez que se siente orgulloso de mí, creo que es la segunda persona, después de mi abuela, que me ha demostrado su amor constante, su preocupación para que siempre estuviera bien.
Desde que tuve uso de razón supe que era mi héroe, ese ser que con un abrazo o palabras hermosas me arreglaba el día, sus brazos eran los más fuertes y sabía que si permanecía en ellos nada podría sucederme. Él estuvo ese día en que me derrumbé sentimentalmente, siendo apenas una nena de 5 o 6 años y ya tan llena de conflictos emocionales, me encontró llorando e inmediatamente preguntó la razón, nunca le contesté, él sólo se dispuso a abrazarme hasta que me quedé dormida. Nunca supo que la razón de mi llanto consistía en los recuerdos de las peleas que había presenciado, de los gritos de mi madre, de sus conversaciones privadas conmigo en donde me decía que él no era lo que pensaba, que no me quería, que nos engañaba a todos, que prefería pasar tiempo con otra mujer que con su familia; destrozando toda la perfección de papá.

Muchas veces corría y me alejaba a llorar en silencio mientras ellos discutían, tratando de olvidar las razones, sólo me limitaba a sentir que papá me amaba y creer que nunca me haría daño.
Así han pasado mis años, muchos años, en los que aquella situación se ha repetido, con intervalos de tiempo claro está. Hace unos días volvió a suceder, después de un par de años de la última vez en que escuché que mamá le pedía a gritos que se largara, en plena madrugada, en donde tuve que pasar a hacerme cargo de papá, en donde tuve que aguantar el mal humor de mamá, que siempre termina virtiendo toda su amargura sobre mí.

Pensé que a estas alturas de mi vida no me afectaría de la misma manera, después de todo ya soy una mujer y no la misma niña de aquel entonces, estaba muy equivocada, las heridas reviven y son las mismas. Mi héroe, mi hombre perfecto cayó nuevamente y ahora no puedo limitarme a pensar que todo es un vil invento, que nada es real, no puedo refugiarme más en la burbuja que creé en mi inocencia hace tantos años.
Después de ver caer tanta perfección sólo me puedo limitar a preguntarme: ¿Cómo confiar en el resto de hombres, si en el que más creía también defraudó?. Puede ser que todos estemos propensos a cometer errores, la perfección no existe y este mundo al fin y al cabo es una completa mierda, a la que toca habituarse.

Haga lo que haga, mi decepción es mucho menor al gran amor que le tengo, pudo fallar como hombre, pero como padre siempre ha estado para mí, muy difícil olvidar que soy su negra y que por lo mismo me cantó una vez Negra de Francisco Terán, que cada vez que estuve enferma fue el primero en preocuparse, quién se enorgulleció de cada uno de mis logros y quien en su cumpleaños número 49 (este año) me permitió compartir una borrachera con él y mi hermano mayor; en donde con lágrimas en los ojos gritó que me amaba y que era lo mejor de su vida (completamente ebrio).
Mi héroe tal vez se difumina, pero no desaparece completamente, sé que siempre estará ahí, defendiéndome si algún día me sucede algo, protegiéndome y llenándome de cariño con sus brazos, emocionándose al verme después de una ausencia, mostrándome un amor real.

No soy una "lady"

Muchas veces me han llamado la atención por mi falta de "parecer mujercita", mi madre no pierde la oportunidad de buscarme ropa "apropiada", no se da por vencida aún sabiendo que desde niña no le permitía vestirme con lo que ella quería, esos horrorosos vestidos que me hacían sentir como una enorme muñeca, recuerdo que siempre terminaba revolcándome hasta que ella decidía quitármelo para no escucharme más. Ahora me reclama porque sólo poseo blusas y camisetas negras, muchos jeans y zapatos de niño (tiro skater, botines, etc), diciéndome que parezco hippie cuando ando con mi jean roto o viuda cuando visto de negro.

Muy aparte de la apariencia también está mi personalidad que ayuda a los reclamos, no sé en que momento me acostumbré a pensar como un niño, tal vez fue desde que tuve uso de razón, sólo tuve un hermano, para su desgracia o para la nuestra, fue el mayor entre 3 niñas (cuento a mis 2 primas a las que considero como hermanas), nos tocó acoplarnos a sus ideas, sus juegos, sus vivencias, en realidad nos parecía más divertido jugar "al pepo" que con muñecas, andar en bicicleta y embarrarnos totalmente de lodo o jugar sobre un colchón muy viejo las clásicas "luchas libres", en eso consistió nuestra infancia, además de ver Caballeros del Zodiaco, Mazzinger Z, Jiban, Dragon Ball, y más series de esos tiempos.
El tener un hermano mayor también me hizo aprender a defenderme, tenía que golpear tan fuerte como él para no salir mal en alguna pelea, él me enseñó a no llorar tanto, a no hacerme tantos líos, a ser descomplicada, además de amar la música.

Sólo una de mis primas pudo captar la "esencia femenina", ahora es la más sensible en cuanto a patanadas, cochinadas, malas palabras y suele vestirse y arreglarse como toda una "lady". Con la otra soy más unida, tal vez por parecernos más, tal vez por eso también me llevo tan bien con mi actual novio, porque no desea cambiarme, porque le gusté así, porque le agrada tener a esa que más que su novia es alguien que parece su "amigo", me debe amar también por no ser la clásica novia celosa y paranoica que debe acaparar toda su atención y estar pendiente de cada uno de sus movimientos, de esas que los terminan por alejar de sus amigos y desean que les compren todo. Más bien soy la que no acepta casi nada, la que si necesita algo, se lo compra, la que come en cualquier "agachado", la que bebe alcohol casi tanto como él, la que no revisa y cambia millón veces su atuendo, haciéndolo esperar, la que juega con él y le echa en cara cada vez que le gana, la que lo trata de torturar y termina mal con la dichosa "manito de puerco"; esa con la que se puede hablar libremente sobre cualquier tema, aquella a la que no le gusta juzgar ni hablar de alguien sin conocer, aquella que camina varias cuadras sin quejarse, sin pedir que sólo la carguen en taxi, aquella a la que no le importa sudar ni dañarse las uñas, la que no aparenta, la que es feliz siendo tal cual y como es.

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Al final eres simplemente Tú.

Me gustas cuando vuelves
me gustas cuando marchas
me gustas cuando espero a ver si te callas
me gustas cuando dejas de hablar un poco
me gustas casi todo, me gustas casi nada
me gustas cuando vistes
y cuando estás desnudo
me gustas inocente
me gustas bien maduro
me gustas inteligente, severo y reservado
me gustas casi todo, me gustas casi nada

Lo conocí un día sin querer, él tenía otros planes, por medio de mí trataría de acercarse a quién en ese tiempo de verdad le interesaba, todos lo llamaban "ksiloco", un día alguien que habló sólo una vez con él me dijo que parecía ser un chico con muchos problemas, al conocerlo esa no fue mi primera impresión, entablábamos conversación cada vez que se podía y así surgió una buena amistad; me parecía un tipo normal y la vez tan extraño y parecido a mí, pienso que por eso terminaron por juntarse dos almas tan heridas y enojadas con la vida.
Juntos pasamos muchas cosas, debajo de su coraza era tan sólo un ser débil, lleno de dudas por haber sido menospreciado; ambos pasábamos un mal momento y terminábamos ahogando nuestras dudas, temores y tristezas en varias botellas de alcohol, siempre por separado, hasta aquel día en que nos juntamos y después de una gran mezcla de alcohol, rodeados de varias botellas vacías, él simplemente me besó; no lo supe hasta el siguiente día, porque después de la útima botella de tequila perdí mis recuerdos; y así surgió la historia que aún vivo.

"maldito corazón salvaje
maldito corazón herido
quiero vivir estando tan feliz contigo"

Tuvo paciencia cuando le contesté que era mejor no dañar nuestra amistad, aunque después de aquello nos volvimos más unidos, salíamos más y fue mi mejor amigo, mi compañero de cine, mi compañero de chupas, mi compañero de largas tertulias, mi compañero de observar amaneceres; hasta que después de casi dos meses, resultó inevitable ir contra aquello que estábamos sintiendo.
Siempre pasa diciendo que es un miserable (ahora sé las razones de sus dolores), pero para mí sigue siendo ese niño que un par de veces se derrumbó en mis brazos sin poder contener su aflicción. La vida se ha encargado de golpearlo tantas veces, tanto que usualmente siento que es imposible volver a hacerlo sonreír varios días seguidos, era más fácil cuando pasábamos más tiempo juntos, antes de que la distancia se encargara de jugarnos una mala pasada.

me gustas cuando bailas
me gustas cuando ríes
me gustas cuando nada te hace gracia
me gustas si te burlas de mi desgracia
me gustas cuando dices que ya no te gusto
me gustas cuando subes al coche a disgusto
me gustas sencillo
me gustas raro
me gustas casi todo, me gustas casi nada

Hace unos días atrás me dijo que era mejor comenzar a cambiar, encontrar su punto medio, dejar de ser ese tal "ksiloco", dejar de ser el tipo tan frío, distante, amargado y lleno de sarcasmo, ese tipo que simplemente era odiado; hasta tuvo la idea de cortarse su larga y rizada cabellera, esa a la que me había costado acostumbrarme, cambiar su carrera, cambiar prácticamente todo. No supe que opinar, así que sólo me dispuse a abrazarlo y apoyar sus ideas, porque al final era lo que había decidido, para bien o para mal... Por un momento guardó silencio y luego se dispuso a preguntar: ¿Y si esto nos afecta?, a lo que contesté: Me enamoré de lo "malo" de ti, por qué no me enamoraría de lo "bueno", a lo que replicó con un: "no te ofendas, pero tú no eres muy buena". Lo sabía y lo sé; si llegamos a enamorarnos era porque al fin y al cabo nos parecíamos y si ahora él decide cambiar; su duda a que esto podría tener sus repercusiones es bien aceptada.
Sólo me toca seguir abrazándolo, seguir viéndolo mientras duerme, seguir caminando agarrada de su mano, seguir disfrutando cada instante mientras lo tenga junto a mí y ver en que termina esta loca historia. Sólo espero que encuentre ese punto al que tanto quiere llegar, que llene ese vacío que no lo está llenando casi nada, que encuentre esa felicidad que le ha sido muchas veces negada.

"maldito corazón salvaje
maldito corazón herido
quiero vivir estando tan feliz contigo"

Ambos aborrecemos las promesas y la palabrería barata como lo del jurarse "amor eterno", pero sé que si algún día nuestros caminos se separan, sería el primero con quien me gustaría terminar en buenos términos, es mi ser extraño favorito y siempre lo será...

Si me gustas cuando estás tan cansado de estar en mi cabeza,
no quiero que te pierdas

*Letra en blanco: El canto del Loco - Me gustas cuando*

¿Soy yo?... tal vez no.

Cuando la pena cae sobre mí
el mundo deja ya de existir
miro hacia atrás
y busco entre mis recuerdos
para encontrar el niño que fui
y algo de todo lo que perdí
Miro hacia atrás
y busco entre mis recuerdos


- ¿Qué demonios te sucedió?... mensa, vos no eras así - me dijo con acento quiteño un día por teléfono, un ser que me conoció hace un poco más de 3 años.
En ese momento no lo entendí, yo sentía que seguía siendo igual, la misma chica que él conoció un año con unos meses atrás, pero no tuve razón, en el trayecto de ese tiempo, mientras él se desvivía porque estuviera bien, alguien más me rompía el corazón, ese mismo alguien que me volvió a enseñar como soñar, como sonreír y como sentirme orgullosa de la persona que era, pero con el tiempo se le pasó la magia y me regresó a ese estado aún más frío y distante. Bueno de aquel ya he escrito bastante y creo que ha sido suficiente.


Sueño
con noches brillantes al borde
de un mar de aguas claras y puras
y un aire cubierto de azar
cada momento era especial
días sin prisa, tardes de paz.
Miro hacia atrás
y busco entre mis recuerdos


- No queda nada de lo que fuiste, esa actitud derrotada no es lo tuyo, ¿dónde quedaron tus sueños, tus ánimos, tu esencia?, trata de darte tu lugar, respétate y por favor cuídate, espero que nadie más te lastime - Fueron las últimas palabras que me dejó después de haber terminado una conversación en donde sólo me hizo reaccionar con palabras crudas.
Pronto será un año desde que él decidió que lo mejor era dejar de saber de mí, le rompí varias veces el corazón, así que fue lo mejor que pudo hacer.
Y en todo este tiempo seguí con mi vida, aunque hasta ahora no pueda recuperar las riendas de lo que un día tuve, pero aún con tanta vaina no me dejo abatir y desfallecer, sigo pensando que las cosas mejorarán.


Yo quisiera
volver a encontrar la pureza
nostalgia de tanta inocencia
que tan poco tiempo duró
con el veneno sobre mi piel
frente a las sombras de la pared.
Miro hacia atrás
y busco entre mis recuerdos.
Y si las lágrimas vuelven
Ellas me harán más fuerte


- No te ofendas, pero tú no eres muy buena que digamos - me contestó el ser que ahora comparte parte de mi vida y del cual me enamoré porque sus defectos eran tan parecidos a los míos, mientras me hablaba sobre lo que pensaba cambiar para sentirse mejor o por lo menos un poco más equilibrado y su duda por si seguiría con él cambiando tantas cosas, a lo que respondí con un: "me enamoré de la parte mala, ¿por qué no me enamoraría de la parte buena?"... y recibí mi respuesta, la cual me hizo pensar por un segundo en la razón que me convertía en aquello que todos podían ver, menos yo. ¿Qué es lo que he cambiado? ¿Qué es lo que soy ahora? ¿Qué me hace ser tan mala?... Las decepciones se llevaron gran parte de mí, fue mi respuesta.
Le sonreí por ser sincero y luego lo abracé, mientras le recordaba que no pensaba cambiar en lo más mínimo por nada ni por nadie.
Sea lo que sea, sé que en el fondo aún después de ser tan lastimada, yace un pequeño destello de lo bueno, inocente y tierno que un día fui...


Cuando la pena cae sobre mí
quiero encontrar aquello que fui.
Miro hacia atrás
Y busco entre mis recuerdos


Me vuelvo hacia atrás
Y busco entre mis recuerdos

Compilado de emociones y recuerdos.

Siempre que estoy junto a mi abuela surge lo mejor de mí, vuelvo a ser tierna, la niña que ella crió y no cambió en el camino, porque así soy ante sus ojos. Soy más suya que de nadie, desde que mi madre estuvo a punto de dejarme en brazos desconocidos para que me cuidaran, porque simplemente no tenía tiempo, debía trabajar; al final se decidió por su suegra, mi abuela, la que rogó por tenerme y cuidarme junto a mi hermano, aún teniendo un brazo roto.
Ella recuerda cada instante mío y no puede evitar que unas lágrimas recorran sus mejillas, vivimos muchas cosas, cuantas noches dormí a su lado mientras me cantaba: "A la rurrupata, que parió la gata, cinco borriquitos y una garrapata" o me contaba cada parte de su vida, sus sufrimientos, sus alegrías, sus tristezas.
Y hasta ahora es tan normal sentir que con uno de sus abrazos todo está bien y el mundo no me hará daño, es tan normal sentir que la amo más que a mi madre, mi madre es ese tema que me trae dolor, mi madre nunca tiene tiempo, mi madre no escucha, simplemente grita, mi madre soluciona su falta de cariño comprando las cosas relevantes e irrelevantes.
No tengo muchos buenos recuerdos con ella, lo cual es triste, sólo recuerdo discusiones, siempre enojada, siempre estresada por el trabajo, siempre distante, siempre fría, tanto que no recuerdo salir de sus labios un: Te amo hija.
Y entre todo ella me enseñó a llorar en silencio, a ser fuerte; cada vez que me golpeaba y me hacía callar; ella me llenó de rencor y era tan sólo una niña... Son muchos los años que han pasado y todo sigue igual, mi abuela me mantiene sonriendo y me permite guardar un poco de la esencia de aquella niña inocente y tierna que tuvo en sus brazos; mi madre por su lado cada vez que puede me recuerda lo inútil, idiota que soy y la manera estúpida en que llevo mi vida; aprendió que ya no puede golpearme más que con palabras que al final las he escuchado tanto que hasta perdieron el efecto que una vez produjeron en mí.
En fin mamá es mamá y juntas estamos aquí a pesar de las complicaciones que surgieron apenas nací, tanto que después de mí, no pudo volver a tener hijos.
Ella simplemente vive estresada y dice las cosas sin pensar, debe ser eso... Está haciendo su mayor esfuerzo al tratar de entender a alguien que al final no conoce como tratar porque se perdió muchas cosas en su vida, simplemente porque no tuvo tiempo.

*Letra en blanco: El Canto Del Loco - Entre mis recuerdos*

Entre gustos y disgustos.

Hace años atrás estaba en ese tiempo de inmadurez en que aceptaba a cualquiera en MSN o en alguna red social y contestaba a sus preguntas por no parecer idiota, creída, antisocial; hoy prefiero parecer todo lo antes mencionado a encontrarme en una situación como la siguiente:

Individuo: Hola nena
Yo: Hola
Individuo: Eres muy guapa
(ok, ok, saltemos la galantería barata y pasemos al punto que quiero tratar en esta nueva entrada del blog)
Individuo: Cuéntame acerca de ti. ¿Qué tipo de música escuchas?
Yo: No me gusta encasillarme, pero lo que más escucho es Rock, algo de Metal y muy aparte de eso Reggae, Ska, Dub.
Individuo: Ah, te gustan esas canciones diabólicas; o sea eres rockera, de esas que sólo se visten de negro, no creen en Dios,... (y más ridiculeces posibles). Pero no entiendo, también te gusta el Reggaeton, eso es bueno. (Pobre Bob Marley, debió revolcarse en su tumba ante semejante idiotez).
Yo: (cerrando la conversación, eliminando y bloqueando al individuo).

Y así ha pasado, seres que confunden el Reggae con el inmundo y asqueroso reggaeton o reguetón (como rayos se escriba) o tienen estereotipos sobre el rock.
Desde mucho antes que me gustara este género, usaba prendas negras y nadie se fijaba mucho en eso, ahora soy la viuda, la diabólica, la endemoniada, la perdida, la que fijo se irá al infierno, etc etc. Prefiero ser aquella, a ser la mojigata que en alguna reunión o farra lejos de casa se restriega junto al cuerpo de algún individuo con la excusa de ser un baile, o andar por la vida escuchando canciones sin ningún tipo de sentido que tan sólo denigran a la mujer.

Soy mente abierta en relación a algunos géneros, durante mi vida he escuchado de todo un poco, me crié escuchando las canciones románticas de los 60, de esas que cada vez que mi mamá las escucha me grita: ESAS SÍ SON CANCIONES, en esas también termina alguna chupa familiar (las que empiezan con cumbias), como olvidar aquella vez que terminé una chupa con mi papá y mi hermano escuchando Cacho Castaña, pasando por Sandro, Piero, etc. Siguiendo con mi niñez, escuché esas Baladitas Pop, un poco de Salsa, Merengue y Rock Latino por mi papá, hasta comenzar con un poco de rock en alguna radio o cuando mi hermano llegaba con algún CD (gran parte de mi gusto se lo debo a él, pero no sé en que punto se acabó desviando del camino).
Y entre tanto género, los únicos con que pido que mi cabeza explote son: reguetón, vallenato o bachata. Es difícil soportarlos; en fin todos tendrán sus propios gustos, estos son los míos y así he sido feliz hasta ahora, no necesito más.

Escribir...

Me acostumbré a guardar mis sentimientos solo para mí, me cuesta ser expresiva, me cuesta dar confianza, me cuesta parecer sensible y vulnerable, me cuesta compartir ciertas cosas con el exterior, que sepan que vienen de mí. Ese es el gran motivo por el cual no publico ninguna de mis entradas en las redes sociales que utilizo.

Esto empezó como una tarea de una materia de la universidad y al final se convirtió en un método de quitarme ciertas ideas de la cabeza, como algo en qué llenar mi tiempo vacío, como un motivo de desahogarme en varios momentos de mi vida (porque la mayor parte del tiempo sólo se sacar lo más profundo de mí en letras) y prefiero dejarlo así, porque no escribo tan bien como muchos, porque tal vez no merezco ser leída, porque esto carece de sentido, porque esto es tan mío.

Tal vez esté exagerando, porque al final en mis redes sociales también comparto algo sobre lo que pienso o siento en el momento, tal vez es tiempo de mostrarle a alguien esta parte de mí, alguien quien se muestre interesado.

Todo mejora

Recordando caí en cuenta que hace un año estaba devastada gracias al amor, sintiendo que el mundo se me caía encima, que no era lo mejor para alguien y por eso aquel prefería alejarse; que no había dado lo suficiente a pesar de entregar gran parte de mi vida, paciencia, cariño, comprensión y muchas cosas más que me llevaría todo el día al enumerarlas.

Eran las 12pm y se me fue informada por medio de una llamada que ya no estaban sintiendo lo mismo por mí, que era gran parte de mi culpa (entre líneas entendí que existía alguien más... no me equivocaba) y como siempre solía reaccionar con suma frialdad contesté con un: ok, no hay problema... y corté. Me tragué el dolor que pude sentir, un poco por orgullo y otro poco porque odiaba que alguien se fijara que estaba mal; seguí con mi rutina del día, con una sonrisa fingida, mientras sentía que parte de mi alma me había abandonado, hasta que llegó la noche y en medio del silencio y la complicidad de la soledad me dispuse a desahogarme...

Y así pasaron días, semanas, meses, tiempo en que me dispuse a seguir con el firme propósito de no voltear más; y en ese tiempo apareciste C.F.R y jugamos a ser amigos, te contaba mis penas y tú me contabas las tuyas, mientras no me permitías olvidar la poca esencia que quedaba de mí. No sé en que momento te fui queriendo y tu a mí, sólo agradezco que haya sido así, porque en ti encontré todo lo que un día quise hallar, eres tan imperfecto que eres perfecto para mí, ambos sanamos de manera lenta día a día, y aunque hemos sufrido más de una desilusión estamos en pie, confiando que quizás esta vez todo sea diferente.

En ti encontré apoyo, cariño, logré sonreír sin fingir. Hemos vivido tantas cosas en estos 241 días en que decidimos que lo de "amigos" nos quedaba chico; desde entonces amo cada instante junto a ti, las peleas por fregar que nos demuestra que somos muy infantiles, el gusto por la misma música o el mismo juego (GH), las salidas entre amigos, tú cuidándome mientras se me pasaba la mano con el alcohol, tú mirándome mientras dormía o abrazándome en medio de la madrugada, el instante recostada sobre tu pecho escuchando que tu corazón latía demasiado fuerte después de un momento de pasión; despertarme con un beso y q lo primero en ser visto sean tus hermosos ojos color miel, y q aún estando desastrosa me digas que soy hermosa.

Contigo no tengo que pretender lo que no soy, contigo no nace fingir, contigo no me aburro, contigo he vivido momentos intensos, y sé que si un día te pidiera que por favor no me lastimes, tú no dirías el clásico: "Nunca lo haría"; sino que contestarías con un: "Espero no hacerlo" porque eres así, auténtico y directo; tan parecido a mí.Esperemos que nos siga durando el aire de febrero, porque quiero seguir siendo Ella, la que te hizo sentir distinto a los demás. Hoy te dejaré leer esto, aunque la mayoría de lo escrito lo sabes, y es mucho mejor hacértelo entender por acciones y no por palabras... Te Amo y es todo.

Hoy tuve mi momento super baboso.

Pensamientos vagabundos

Hoy me dejo invadir de sombras de momentos felices en una triste realidad, recordando tus grandes ojos dorados q al mirarme brillan como destellos de luna, escuchando en el silencio los fuertes latidos de tu corazón, sintiendo tu mano acariciar mi rostro y ver de tus labios salir un te amo.

Sí, me enamoré nuevamente y el amor me puso además de feliz, media idiota jaja, encontré un demente parecido a mí que no ha tratado de cambiar nada en mi personalidad, al contrario, se enamoró de ella y piensa que soy la mujer q siempre buscó, alguien que no cree en promesas, que quiere vivir el día a día, un realista, desconfiado, amante de la cerveza... pero como siempre existen situaciones que de un momento te hacen despertar, caer en la realidad y ver que no todo es color de rosa, nuestros caminos tienen q alejarse, pero intento q sea por poco tiempo.

Hoy me invade la nostalgia, extraño su calor, nuestras conversaciones estúpidas, nuestras ganas de fregarnos la vida y hacernos reír, despertar y verte sonreír , que me veas en mis peores momentos y dijera q aún así soy hermosa, son tantas cosas vividas en un tiempo mínimo, que me hacen feliz, que me hacen volver a creer, tratar d empezar una historia nuevamente y gozarla mientras dure.

Y al parecer la inspiración surge en los momentos de tristeza, momentos q se debe aprovechar para retomar el blog y no se sienta tan vacío, tan vacío como me siento en mis días grises.

Pasado, presente... futuro

A veces es inevitable que al estar en ciertos lugares, que al escuchar alguna canción, o tal vez al aspirar algún aroma, inmediatamente se comiencen a recordar situaciones vividas y a personas que quedaron atrás.

Me queda muy claro que es completamente imposible olvidar el pasado, simplemente solo se lo puede retener en algún lugar donde no se lo encuentre con facilidad, donde con el pasar del tiempo ya no produzca dolor, que quede sólo en una efímera melancolía que desaparezca en un suspiro, y yo me encuentro en el punto intermedio, entre la lágrima y el suspiro; entre el recuerdo y la indiferencia, y así voy dejando las vainas del pasado que no traen ningún bien y centrándome más en las vainas del presente que ya muy complicadas andan, cuando menos se lo espera, las cosas llegan y se dan de la manera más inesperada.

Estoy inmersa en pensamientos que me permitirán seguir dándole colores alegres a mis días de ahora en adelante, d alguna manera aunque la realidad sea dura... En fin, solo me toca seguir esperando que pasen los días para saber que otras sorpresas traerán y dependiendo de eso mi futuro vaya tomando forma, aunque ahora tan solo sea un punto distante en un camino infinito.

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