Ella.

Se alejó al dejarla herida,
llena de recuerdos, vivencias, momentos intensos y palabras vacías.
Las lágrimas recorrieron su rostro,
la amargura y la decepción abarcaron su cuerpo.
En una esquina maldijo la vida,
mientras su alma se envolvía en melancolía,
quedaba un profundo vacío en la parte izquierda de su pecho,
y mantenía sus ojos fijos en la nada.

Mató su ingenuidad, noqueó sus sentimientos,
respiró realidad, sacrificó sus sueños,
arropó sus ilusiones, levantó su frialdad,
enterró su ternura, mostró su fuerza.

Resurgió de las cenizas y se dispone a seguir,
ya no está rota,
sus ojos brillan mientras esboza sonrisas,
se mantiene serena, siempre fue fuerte,
arremete contra el mundo que ya la ha herido,
busca una nueva historia, un nuevo comienzo;
poder revivir sus anhelos.

Despliega sus alas, vuelve a ser libre.
Quiere volver a soñar despierta,
a retocar la realidad a su antojo,
manteniendo un equilibrio con sus pies firmes sobre la tierra.

Al final ella, puede convertir lo imposible en un hecho.

Eres y siempre has sido una mujer fuerte, especial y única. No dejes que nadie te demuestre lo contrario, no te dejes vencer por las adversidades de la vida que siempre existirán.
No puedo evitar que caigas, no puedo evitar que te lastimes, porque para aprender primero hay que caer, pero siempre estaré para brindarte mi hombro si necesitas llorar, para levantarte con palabras de aliento, para abrazarte y demostrarte que no estás sola; para llenarte de "buena vibra", para decirte cualquier pendejada que te haga volver a sonreír, para ser tu compañera de chupa si necesitas ahogar las penas, para sacarle la chch a algún(a) pendejo(a) jajaja... para pintar de azul tus días.
Más que mi prima eres mi hermanita menor y contigo iré hasta el final.

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