Pequeña

Sólo yo sé cuanto deseo tenerte, es inevitable no pensarlo en cualquier instante. Tener materializado un poco de la ternura, la inocencia y lo poco bueno que queda en mí, poder tenerte en mis brazos y sentir que mi vida por fin tuvo sentido en ese instante, que por fin hallé mi rumbo, mi razón de ser, poder verme en ti como cuando el mundo aún no me lastimaba, poder cuidarte.

Te daría toda la atención y el tiempo que a veces se me fue negado, te cantaría día y noche, haría que una de tus canciones favoritas sea "Smile Souling - Gondwana", porque tú serías mi pedacito de alma y tu sonrisa me haría olvidar todo lo malo de mi vida.

Te contaría cuentos inventados por mí y si pudiera te construiría tu propio mundo, uno en el que sólo te mantuvieras feliz, pero es imposible; por eso me limitaré a mostrarte la realidad, a no engañarte, a prepararte para el mundo.
El simple hecho de ser mujer te hará sensible, delicada y te traerá un gran dolor todos los meses en los que desearás haber nacido hombre; también en algún momento te romperán el corazón y cada vez que lo hagan sentirás que tu pequeño mundo se derrumba, pero deberás aprender que es inevitable no caerse y cometer errores, tendrás que levantarte inmediatamente y sobrevivir a los raspones que te dé la vida. De cada huella, aprenderás.

Y aunque te quiera tanto, sólo te dejaré vivir en mis pensamientos, sólo serás ese pedacito de alma que complementa la mía o esa partecita donde guardé lo mejor de mí, lo poco que pude salvar de ser arrebatado. Sólo serás eso, porque aún no encuentro a alguien que te desee tanto como yo y lo más importante, porque parece que algo está mal conmigo, algo no funciona y no permite que existas tú o cualquier otra vida en mí.
Me cuesta creerlo y me toca matar mis ilusiones de tenerte al pensar que tal vez es lo mejor, porque te será difícil bailar al compás de la vida, tanto en sus buenos como malos momentos, sin perder el paso; o que vivas en este mundo que cada vez está peor, quizás eso te esté aterrando y no quieras llegar. Pero si llegas, podrás darte cuenta que seré inmensamente feliz.

Al final, existas o no existas, serás sólo mía... por siempre.

Mundo Roto.

Camina porque le dicen que debe hacerlo, más no porque tiene un rumbo, un lugar fijo donde llegar; vive porque respira más no porque sabe lo que es vivir, ha abandonado toda expresión y a veces sólo sonríe porque desea imitar a aquellos que lucen tan felices y radiantes.

Sigue porque todos los que le demuestran un poco de aprecio le dan un pequeño empujón y están dispuestos a no dejar que caiga completamente.
Olvidó sus recuerdos porque prefiere mantener un vacío para no lastimarse más, de pronto ha sentido tanto que se quedó sin sentimientos, pensó demasiado que ahora no posee ningún pensamiento; ya no le da vida a sus sueños porque olvidó como dormir.

Su piel ya no siente; sus labios sólo murmuran palabras vacías y absurdas; sus ojos reflejan una mirada perdida, tal vez hacia un lugar donde prefirió quedarse, donde creó su propio mundo para permitirse vivir en él, con todo lo que había perdido, con todos sus sentidos.

Se la llevaron en pedazos, su esencia fue llevada en gotas; ahora está incompleta... Está rota y no puede volver a ser arreglada.

Ir a la barra de herramientas